sábado, 6 de mayo de 2017

Imagino

Me gustaría estar abrazada a vos.
Juntos los dos, mirando hacia afuera.
Podría ser en un balcón o un ventanal.
Imagino que hace frío y nos tapamos con una manta.
Te imagino acariciándome y besándome lento.
Yo sonrío.

Imagino que la tormenta ya pasó
y nos queda gozar de la calma.
Quizás adentro es todo nuestro,
o mío, o tuyo,
No sé donde estamos.

Imagino que entro y te preparo un café, espumoso,
vuelvo, te acaricio el pelo y sonrío de nuevo,
me tapo y te abrazo.
Imagino sentir calma.
Imagino que sos mio.

Dicen que soñar no cuesta nada,
pero mi corazón siente una opresión
al imaginarnos felices y juntos.
Dicen que, a veces, los sueños se hacen realidad.


jueves, 4 de mayo de 2017

Lo que yo siento por ti

Lo que yo siento por ti, es tan difícil de poner en palabras.
Erizas mi piel con solo rozarla.
Activas mi mente con solo besarme.
Encendes mis luces con solo mirarme.
Desatas las ganas más locas de amar.

Lo que yo siento por ti, me lo reservo para mí.
No puedo pronunciar tu nombre,
sos pecado, sos adicción.
Te veo y solo quiero estar con vos.
No te veo y solo te pienso.

Lo que yo siento por ti, no muere en mí.
Pensé que todo estaba superado,
pensé que había dejado todo atrás.
Miro tus ojos, me veo en tus ojos,
me pierdo y solo ruego que vengas por mí.

Rozas mis labios con tu boca,
acaricias mi espalda con tus manos,
me llevas a vos, me apretas contra vos.
Estallo por dentro, y quiero que ese momento sea eterno.

Lo que siento por tí, me lo callo
no puedo gritar al viento lo que siento,
si pronunciase esas palabras
ambos correremos en direcciones contrarias.
Mejor espero, algún día será.

domingo, 19 de febrero de 2017

Noche hermosa

La noche está perfectamente hermosa;
puedo sentir la brisa invernal
acariciando mi rostro.
Tengo ganas de salir a danzar
sobre un cuerpo muerto,
y revivirlo con mis movimientos.
Detrás de unos velos alborotados,
se encuentra mi suave piel.
Tomo mis botas más largas,
mi vestido rojo,
y allí voy,
moviendo las caderas
de derecha a izquierda,
para después poder moverlas,
de arriba hacia abajo...
La noche está perfectamente hermosa;
puedo sentir la luz de la ciudad
iluminándome los ojos.
Estoy expectante
de encontrarte por aquí.
Sigo moviendo mis caderas
de un lado a otro,
miro de reojo
quiero ver tu cuerpo deslumbrante.
No tengo frío,
siento tu presencia acercarse,
me pongo nerviosa,
me pongo ansiosa,
siento las mejillas coloradas,
pues te acabo de encontrar
perdido en la ciudad.



jueves, 19 de enero de 2017

La memoria del cuerpo


Mi cuerpo es mi templo
y elige a quien deja entrar.

Mi cuerpo te recuerda
tiene sed de tu saliva,
tiene hambre de tu sexo.

Mi cuerpo tiene memoria
siente el aroma de tu perfume
se eriza mi piel
mis dientes muerden los labios
y mi entrepierna se humedece.

Me entrego a un sin fin de gemidos
y a una transpiración innecesaria de invierno.
Me entrego a que me destruyas
y me hagas tu puta en la cama.

Mi cuerpo tiene memoria
sabe que no volverás
y en esta noche absurda
te recuerda.
Mi cuerpo tiene necesidad de ti.
Mi cuerpo quiere jugar.

Me encuentro conmigo misma,
la memoria comienza a jugar,
la imaginación proyecta
y yo acabo con una sonrisa recordándote.







lunes, 16 de enero de 2017

January dead.


Enero.
Llego del trabajo, me saco el sostén, me saco el calzado, me saco el pantalón. Quedo en musculosa y bombocha... Me preparo el mate, pongo música.

 Me siento a escribir, Salem (Mi gato) me mira fijamente, y lo desconcentra el sonido del teclado de la notebook, no importa sigo. Libero mi alma, dejo que las palabras fluyan.

Intento curar mi alma, a veces funciona, otras no.
Me siento sola, me siento triste, me siento abandonada. Aún que sé que no es así, no puedo evitar sentirme así.
Me quiebro sola, me rompo sola, hasta pareciera que fuese divertido auto-herirme ¡No aprendo más!
Me aferro a cosas que sé que no van a ningún lado, me aferro a cosas que me destruyen ¿Será que no me quiero arreglar? Siento que no tengo las fuerzas para afrontarme, para superarme. Me quiero curar, pero aún me faltan fuerzas.

Dejo el mate, bailo hasta la habitación, me acuesto en el piso, Salem me salta, de repente comienzo a llorar como una niña, empiezo a llorar como si alguien más hubiese muerto, pero la que esta muriendo soy yo.




sábado, 7 de enero de 2017

Llueve

Llueve, y presiento que estas con ella.
Llueve, y recuerdo todo lo que fuimos.

Recuerdo la forma en la que me hacías sentir,
las sonrisas iluminando mi rostro,
la piel erizada del orgasmo,
los sueños a flor de piel.

Llueve, y me pregunto “¿Por qué me escape?”
Fui tan tonta, estuve tan perdida que decidí correr,
y ahora es tarde, tan tarde para recuperarte.

Recuerdo la crisis de no saber que hacer,
el intento por reconstruir una relación
cuando en realidad yo estaba rota
y necesitaba sanarme.
No fue tu culpa,
simplemente no lo vi.

Llueve, y tengo a la realidad frente a mi,
me hace “tic tac, tu tiempo ya pasó”.
Me quiere obligar a cerrar esta historia,
pero aún la siento presente,
no puedo asimilar la idea
de que en mi vida ya no estás.





2017

Para este año, me propuse metas y proyectos...
Quizás no las llegue a cumplir, ya sea porque no se me dio la oportunidad, porque me quedé sin fuerzas, o porque de golpe me desvío a un nuevo camino ¡Uno nunca sabe!.

 Decidí (luego de haber sido rota varias veces) no buscar más el amor en otro cuerpo, si viene, vendrá solo a completarme.
 Decidí meterle pilas a la facultad, intentar agarrar el ritmo que perdí.
 Decidí crecer más en IF, aprender más, y tratar de darle la mayor cantidad de tiempo que pueda.
 Decidí quererme, y valorarme de una buena vez, porque si yo no lo hago, nadie lo hará. No importa que sea un 90 - 60 - 90, importa lo que soy por dentro ¡Basta de estereotipo!.

 Decidí muchas cosas, privadas, para mi. Cosas que giran por mi cabeza y por temor no las hago. Me auto boicoteo, me hago la fuerte, y por dentro sigo rota. En este último tiempo (2 años aproximadamente) mi vida está en un sube y baja, de buenas, a malas, y a muy malas. Tuve que aprender a la fuerza a vivir con mis mambos, con mis miedos, con mis complejos, con mi orgullo y mi capricho, tuve que aprender a la fuerza que no todo es como yo quiero... Tuve que aprender a la fuerza, que soy temerosa, que no me arriesgo, y que siempre salgo perdiendo. Escapar me fue más fácil, el "dejar todo" no era una acción valiente, el lastimar al otro no era una acción valiente, levante bandera de "Esto es por mi" y solo la cagué.

 "La gente rota hace cosas malas" dijo la psicóloga, y entendí porque estoy donde estoy.

Me propuse, armarme sola, porque entendí que no se necesita de otro para armarse, para ser feliz, para disfrutar de momentos, para sonreír, para gozar. Uno solo puede crecer, proyectar y ser feliz. Yo sé muy bien que cuando esté armada, todo comenzará a salir mejor, sé que todo depende de mi.